Las islas de Lantau y Lamma

Los territorios que abarca la region de Hong Kong se completan con varias islas, de las cuales solo se puede acceder a cuatro. La más interesante de ellas, sin duda, es la de Lantau, donde se puede visitar la estatua del Buda Gigante o la versión local de Disneylandia, además de ser vecina de la isla artificial que alberga el impresionante aeropuerto de la ciudad.

Te puede interesar: Excursión de un día a Lantau y el Buda gigantePara llegar a la isla de Lantau se puede optar por el ferry que sale desde el Muelle Central- algo más lento, pero con unas bonitas vistas de la Isla de Hong Kong durante el trayecto- o también de modo más rápido con el Metro, que en poco más de 15 minutos realiza el trayecto desde la estación Central.

Hong KongAdemás del parque temático de Disney- interesante para los niños, pero de contenido más que previsible-, la gran atracción de la isla de Lantau es la estatua del Buda Gigante, a la que se puede llegar por teleférico o en autobús. Se trata de la mayor estatua de bronce de Buda en exterior del mundo y domina toda la isla, ya que está situada en lo alto de una colina a la que se accede subiendo cerca de 300 escalones. Las vistas de la pequeña isla de Lantau y del resto de los territorios de Hong Kong que se aprecian desde allí son impresionantes.

En la zona del Buda existen también otras estatuas de temática religiosa, aunque bastante más pequeñas que la principal y, no lejos de ellas, se puede visitar también el monasterio de Po Lin, que es el centro budista más importante de Hong Kong.

Lantau es una de las excursiones favoritas, aparte de para los turistas, para los habitantes de Hong Kong, por lo que siempre -pero en especial los fines de semana- suele tener una presencia importante de visitantes. Eso se traduce en la presencia de tiendas turísticas y restaurantes tanto en las proximidades de la estatua del Buda Gigante, como en la zona de la estación de metro de Tung Chung- desde donde parte el teleférico- con centro comercial incluido.

Para quien quiera también sentirse extrañamente alejado del ruido y la inmensidad de Hong Kong y Kowloon, es posible pasar una jornada en la isla de Lamma, donde no hay automóviles, y se puede pasear por sus caminos o playas. La única manera de llegar a ella es a través de un ferry.