La Península de Kowloon

La Península de Kowloon es la segunda gran zona en importancia de la región de Hong Kong. Apenas esta separada de la isla principal por una franja de mar de unos cientos de metros, pero hay algunas diferencias. Kowloon es orográficamente algo más favorable para la urbanización que la isla de Hong Kong, por lo que ha permitido una extensión más favorable de los edificios y la aparición de lugares de interés y de un distrito cultural.

HongEn la Península destaca, sobre todo, su parte sur. Por una parte, porque desde la orilla del mar pueden verse las que, sin duda, son las mejores vistas de la ciudad de Hong Kong, con los rascacielos en primer plano y, tras ellos, la montaña. Tanto de día como de noche, la panorámica que ofrece la zona es sensacional. Esta zona se ha convertido en un atractivo turístico de la ciudad que se ha cuidado bastante como paseo marítimo.

En una parte del mismo se ha creado la llamada Avenida de las Estrellas, como homenaje a los grandes actores del cine de Hong Kong -con una industria cinematográfica pujante, especialmente, en lo que se refiere al genero de las artes marciales-, con recuerdos y las huellas de personajes que han marcado época. La verdad es que, a los occidentales no demasiado cinéfilos, la mayor parte de los nombres nos sonaran desconocidos, pero siempre resulta curioso posar delante de la estatua de Bruce Lee o poner la mano sobre la huella de Jackie Chan.

HongAl final de la Avenida de las Estrellas se alza el moderno edificio del Museo de Arte, junto al que se ha construido un cómodo mirador para disfrutar de la vista de la ciudad. Ese se ha convertido en el mejor lugar para ver el espectáculo diario de luces y música que ofrecen a las ocho de cada tarde los edificios del lado de Hong Kong. Aparte de este museo, esta zona de Kowloon también acoge los del Espacio y el Centro Cultural de Hong Kong.

Saliendo ligeramente del paseo marítimo, Kowloon tiene también una de las calles comerciales más animadas de Hong Kong: la Nathan Road, conocida también como la Milla de Oro. En esta calle, y también en las que la rodean, aparecen tiendas de toda clase y condición -desde las principales marcas hasta pequeños bazares-, así como muchos comerciantes que nos ofrecerán en la calle acercarnos a sus tiendas con productos de dudosa autenticidad.