Transporte público en Hong Kong

El transporte público en Hong Kong es de un nivel muy alto y una calidad muy buena. El estándar es totalmente occidental, por lo que nadie debería tener problemas o reparos en utilizarlo para moverse por la ciudad y sus proximidades. Hong Kong cuenta con metro, autobuses y tranvías de dos pisos, microbuses, una línea de ferrocarril rápida que conecta con el aeropuerto y ferries que conectan las diversas islas. Las alternativas para el visitante son muchas y muy eficaces, independientemente de cual sea su destino.

Para llegar desde el aeropuerto de Hong Kong al centro de la ciudad, lo mejor es el Airport Express, que por unos 10 euros al cambio te deja en la estación de Central en apenas 20 minutos. Cómodo y rápido.

Para quien llegar a Hong Kong desde el aeropuerto de Shenzhen, lo mejor es preguntar en los puestos de atención de las compañías de autobús que están en la salida de la terminal, comprar un billete que sale por unos 10 euros y coger el autobús. A medio camino hay que bajarse en la frontera y cumplir con los trámites, por lo que hay que cambiar de autobús al otro lado y hay que tener cierto cuidado de hacia donde se dirige. Pero el trayecto tampoco es demasiado largo o cansado. En hora y media (aduana incluida) se llega al centro de Hong Kong.

El metro funciona muy bien y es, sin duda, el medio más rápido para moverse por todo el territorio de Hong Kong. La línea azul –que recorre la costa norte de la isla de Hong Kong- es, posiblemente, la más habitual para los turistas y desde ella podrán hacer transbordo con las líneas que llevan a Kowloon o a la isla de Lantau. No es un sistema de transporte caro, ya que la tarifa más barata es de unos 5 dólares de Hong Kong –depende del trayecto- y hay un billete turístico especial que por 55 dólares permite viajes ilimitados durante un día. El único problema que tiene son las agomeraciones en momentos puntuales (como todos los metros del Mundo) y la excesiva potencia del aire acondicionado.

Junto al eficaz servicio de metro, el autobús es el otro gran medio de transporte de Hong Kong y sirve para complementar las zonas a las que no llega este servicio. Posiblemente a los turistas les pueda resultar más atractivo el metro, pero no hay que descartarlo si se quiere llegar a algunas zonas como el Buda Gigante de la isla de Lantau (al que también se puede llegar en teleférico). La mayoría de estos vehículos suelen ser de dos pisos, aunque hay también microbuses que recorren las calles más estrechas o empinadas y facilitan la circulación.

Los tranvías son también parte del paisaje urbano de Hong Kong y se han convertido en una atracción turística en sí misma, ya que su forma estrecha y sus colores los han hecho inconfundibles. Recorren la parte norte de la isla de Hong Kong. Muy recomendables para dar una vuelta con tranquilidad.

Los taxis son también bastante fiables y económicamente asequibles, aunque cuentan con el problema de que muchos de los taxistas no hablen inglés. Para evitar los problemas de comunicación, siempre es bueno llevar una libreta en la que anotar el nombre (algunos pueden entender los caracteres occidentales) o en la que copiar los caracteres chinos del nombre del lugar de destino para enseñársela.

Los ferries son una muy buena solución para moverse entre Hong Kong, Kowloon y otras islas menores o sin otra comunicación, aunque también se utilizan para moverse entre determinadas zonas puntuales. Por ejemplo, para llegar a zonas de la isla de Lantau donde el metro no se acerca o- por interés turístico- el fantástico y tradicional ferry de madera Star Ferry que cruza desde Kowloon a Hong Kong con fantásticas vistas y un precio muy reducido. Muy recomendable para volver a Hong Kong después de ver el espectáculo de luces.

Dentro de otros medios de transporte (más o menos alternativos) que se pueden ver en la ciudad, destacan el funicular que lleva a Victoria’s Peak desde la zona de Central (muy turístico, pero también la única manera de llegar en transporte público a lo alto de la colina) o las escaleras mecánicas que van desde la zona del SoHo a los llamados Mid Levels, es decir, que suben o bajan (ya que dependiendo de la hora del día cambia la dirección) parte de la colina hasta las zonas residenciales de los niveles medios. Evidentemente, son gratuitas.